Archivo de la categoría ‘CONSERVATORIO’
Fechas de exposición para Baremo Definitivo y Lista de aprobados en las oposiciones de enseñanza en Madrid 2010
Ya tienen fecha el Baremo definitivo y la lista de aprobados de las oposiciones de este año para acceder los Cuerpos de Profesores de Enseñanza Secundaria, Profesores de Escuelas Oficiales de Idiomas, Profesores Técnicos de Formación Profesional, Profesores de Música y Artes Escénicas y de Artes Plásticas y Diseño en la Comunidad de Madrid.
Fechas de exposición Baremo Definitivo:
22 de julio 2010 Cuerpos de Profesores de Enseñanza Secundaria, Profesores de Escuelas Oficiales de Idiomas y Profesores Técnicos de Formación Profesional
29 de julio 2010 Cuerpos de Profesores de Música y Artes Escénicas y de Artes Plásticas y Diseño.
Fechas de exposición de la lista de aprobados:
23 de julio 2010 Cuerpos de Profesores de Enseñanza Secundaria y Profesores Técnicos de Formación Profesional
29 de julio 2010 Cuerpos de Profesores de Escuelas Oficiales de Idiomas, Profesores de música y Artes Escénicas y Profesores de Artes Plásticas y Diseño
Entre otros lugares las listas podrán ser consultadas en la web de la Comunidad de Madrid de “Personal + Educación” en la siguiente web:
Fuente: BOCM Nº 169 / 2010
ORDEN DE PRORROGA DE LOS TEMARIOS DE OPOSICIONES
Orden EDU/3430/2009, de 11 de diciembre, por la que se regulan los temarios que han de regir en los procedimientos de ingreso, accesos y adquisición de nuevas especialidades a los cuerpos docentes establecidos en la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación.
INFLUENCIA DE LA MÚSICA DE ANTON WEBERN EN LAS VANGUARDIAS
Valorar las consecuencias artísticas, filosóficas, sociológicas o de cualquier otra índole que se derivan de la obra artística de un creador resulta siempre una tarea compleja, cuando no imposible. Y es que el arte despliega su inmanencia a través de las infinitas miradas de cuantos se aproximan a él, provocando resonancias donde ni tan siquiera el propio creador pudo llegar a imaginar. Si además tenemos la pretensión de traducir en palabras alguna de estas experiencias, la misión se torna aún más difícil. El arte, por suerte, desborda todo intento de definición. El arte crea mundos, el lenguaje puede, a lo sumo, narrarlos.
Pero si, además, la obra a la que nos referimos posee la esencialidad que define a la música de Anton Webern las dificultades se multiplican aún más. La austeridad de su música, la limitación deliberada de los recursos, los infinitos modos como éstos se vinculan entre sí, la forma como se concentra el sonido haciendo de cada instante una aventura sonora, obliga al oyente a extremar su atención en todo momento, otorgando a cada pequeña variación dinámica, a cada matiz tímbrico, a cada respiración, la mportancia de un gran acontecimiento. Quizás es por esta concisión extrema, donde cada elemento resulta imprescindible, por lo que la música de Webern se resiste a revelar fácilmente sus misterios, pero, quizás, es también gracias a esa esencialidad por lo que muchos músicos han bebido de sus fuentes y aun hoy podemos seguir hablando de ella.
Adorno, en un artículo sobre Anton Webern
, nos recuerda cómo una vez Alban Berg dijo que el tiempo de Webern no llegaría hasta dentro de cien años, añadiendo que entonces la gente tocaría su música tal como hoy lee las poesías de Novalis y de Hölderlin. Es difícil valorar hasta qué punto somos en la actualidad capaces de comprender su música, pues, como dice Adorno “esa lírica extrema aparece siempre, de modo necesario, como fuera de tiempo; se halla prietamente envuelta en los cotiledones , de la extrañeza y la incomprensibilidad, los cuales mantienen alejada de ella la luz demasiado prematura, con el fin de que su crecimiento interior no sufra ningún daño.
Podemos consolarnos pensando en el modo en que los Himnos tardíos de Hölderlin se retrajeron frente a los hombres de su época. Así es como se retrae también frente a nosotros la música de Webern: pincha la mano que, demasiado apresurada, intenta tocarla”
Desde luego nadie puede negar que en las últimas décadas se halla realizado un esfuerzo considerable por superar esa “incomprensibilidad” de un modo responsable, a través de la escucha atenta y el análisis detenido de toda la obra weberniana.
Probablemente no podemos aspirar más que a teorías parciales de interpretación, pero, aún así, bien merece la pena seguir la pista a ese mundo sonoro que Webern comenzó a dibujar y que ha servido de punto de partida a corrientes tan aparentemente contrapuestas como el serialismo o la música aleatoria de los años cincuenta del siglo XX.