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SE PODRÁ OBTENER EL MÁSTER DE SECUNDARIA TRAS APROBAR LA OPOSICIÓN

Quienes se presenten este año a las oposiciones de profesorado de Secundaria podrá acreditar el máster oficial obligatorio de capacitación docente para este nivel de enseñanza después de superar las pruebas, y no en el momento de solicitar la concurrencia a los exámenes.
“De esta forma, tendrán tiempo de acabarlo (el máster) y presentarse a los procesos de selección”, según justifica la referencia del Consejo de Ministros, que hoy ha aprobado una modificación del Real Decreto de 2007 que regula el ingreso, accesos y adquisición de nuevas especialidades en los cuerpos docentes a que se refiere la Ley Orgánica de Educación.

Éste es el primer año en el que se está impartiendo en las universidades españolas el máster de profesorado de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanzas Artísticas.
El máster es consecuencia de la adaptación del sistema universitario español al Espacio Europeo de Educación Superior y constituye “un paso decisivo para conseguir una formación de calidad para nuestros profesores y para el conjunto del sistema educativo”, según recuerda el Gobierno.
Disponer de este máster es un requisito obligatorio para todos los que participen en oposiciones para acceder a los cuerpos docentes no universitarios de Secundaria.

Esta medida es una de las once que se aprobaron, con el acuerdo de rectores y comunidades autónomas, en junio del pasado año para facilitar su puesta en marcha, y se aplicará sólo este año por ser el primero en el que se enseña el máster.
Por otro lado, el Consejo ha aprobado la implantación de 42 grados universitarios y 331 másteres oficiales correspondientes a varias universidades.

El 26 de enero finaliza el plazo de admisión de solicitudes para las oposiciones de Secundaria

Extraído de www.noticiasdenavarra.com

Los aspirantes a lograr una de las 565 vacantes de profesor que se ofertan en las oposiciones de Secundaria, Formación Profesional, Escuelas Oficiales de Idiomas, Música y Artes Escénicas, Artes Plásticas y Diseño, y maestros de Taller de Artes Plásticas y Diseño tienen de plazo hasta el 26 de enero para presentar las solicitudes. Así se recoge en la convocatoria publicada en el Boletín Oficial de Navarra, que adelanta que la oposición se iniciará a partir del 15 de junio.

En concreto, se ofertan 501 plazas (361 en castellano y 140 en euskera) para Secundaria, 33 para profesores técnicos de Formación Profesional, 14 de Música y Artes Escénicas, 9 de Escuelas Oficiales de Idiomas, 6 de Artes Plásticas y Diseño, y 2 para maestros de Taller de Artes Plásticas y Diseño. El 5% del total de las plazas ofertadas se reservan para personas con discapacidad de grado igual o superior al 33% que superen las pruebas selectivas.

Además, la mitad de las plazas convocadas para profesores de ESO y Artes Plásticas y Diseño se destinarán a docentes que, estando en posesión de la titulación requerida, hayan permanecido un mínimo de 6 años como funcionarios de carrera en sus cuerpos de procedencia.

Las fases

El proceso selectivo tendrá una fase de concurso en la que se valorará la formación académica y, de forma preferente, la experiencia docente previa en los centros públicos de la misma etapa educativa. Después habrá una fase de oposición, que constará de una única prueba sobre los contenidos de la especialidad que corresponda, la aptitud pedagógica y el dominio de las técnicas necesarias para el ejercicio de docencia. Tras la oposición, que se inicia a partir del 15 de junio, habrá una fase de prácticas que podrá incluir cursos de formación.

¿En qué consiste la oposición de secundaria?

 

Hoy en día,  el proceso completo para acceder al cuerpo de profesores de Educación Secundaria pasa por dos fases: la fase de oposición y la de concurso.

A la hora de obtener una calificación global para ambas fases se da una importancia del 60% a la oposición y del 40% al concurso.

Este es uno de los motivos, por los que la preparación necesaria para superar el proceso y obtener la plaza no debe centrarse únicamente en estudiar un temario y desarrollar y defender una programación adecuada, sino que también hemos de tener en cuenta la fase de concurso.

Centrándonos ahora en la fase de oposición, esta se compone de la siguiente estructura:

Una primera parte de demostración de conocimientos específicos, seguida de otra segunda parte dedicada a la aptitud pedagógica y dominio de técnicas docentes.

¿Qué pruebas forman la primera parte?

 

  1. Parte A: Prueba de conocimientos específicos.

Es la parte principal de la oposición, en la que el opositor debe demostrar su dominio acerca del temario. Se desarrolla de la siguiente manera: el tribunal extrae 5 temas al azar de los cuales el opositor deberá elegir uno y desarrollarlo por escrito en un tiempo máximo de dos horas. Una vez escrito el tema, en los días siguientes del proceso y según indique el tribunal, el opositor procederá a su lectura ante el mismo. Esto significa que el tribunal no calificará el tema según lo escrito sino según lo que escuche en la lectura del tema que haga el opositor.  Por ello, desde CEDAM, en nuestros cursos de preparación ofrecemos pautas para la redacción de los temas que faciliten posteriormente su lectura y comprensión por parte del tribunal. Esta parte formará el 40% de la nota final de la fase de oposición.

 

  1. Parte B.3: Ejercicio práctico.

Su realización o no depende de la convocatoria de cada Comunidad Autónoma. En el caso de Madrid, éste se realiza en todas las especialidades. El ejercicio práctico, dada la diversidad e infinidad de enunciados posibles, suele ser el más complicado de preparar y en el que más se solicita una ayuda externa. En CEDAM, el diseño de nuestros cursos de preparación hace especial hincapié en el ejercicio práctico por su mayor grado de dificultad. Así, dividimos cada especialidad en bloques de contenidos dirigidos por especialistas en las materias correspondientes. Normalmente se da una importancia del 20% a esta prueba en la nota final.

 

 

La segunda parte esta dirigida a evaluar la aptitud pedagógica así como el dominio de las técnicas docentes del opositor. Se divide en dos partes:

 

·        B.1: Presentación de una Programación Didáctica: el opositor contará con un tiempo entre 15 y 45 minutos en el que habrá de defender su programación.

·        B.2: Unidad Didáctica: consiste en la preparación de una unidad didáctica, su exposición y defensa.

 

El desarrollo de ambas partes B.1 y B.2, suele realizarse a la vez. El opositor entrega la programación didáctica el primer día de la oposición, es decir, en el momento de la presentación. Posteriormente se realizan las pruebas escritas antes descritas. Una vez hecho todo esto se cita nuevamente al opositor ante el tribunal para la lectura de las pruebas escritas. Suele ser en este mismo día en el que se desarrolle la defensa de la programación y la unidad didáctica. La regla general es que se deja al opositor una hora de tiempo para preparase la unidad didáctica que elija entre tres extraídas al azar. Tras esa hora, el opositor comienza su exposición. El orden en que debe realizarse la exposición es el siguiente: en primer lugar contará con aproximadamente 30 minutos para la defensa de la programación, durante los siguientes 45 minutos la exposición se centrará en la unidad didáctica finalizando con las preguntas que plantee el Tribunal, lo que se denomina el debate y cuenta con aproximadamente 15 minutos.  

Una gran parte de los errores más frecuentes que observan los miembros del tribunal se producen en esta parte de la oposición. Esto se debe a que ante la dificultad inicial que presenta la redacción de una programación didáctica, un gran número de opositores optan por adquirir este material y utilizarlo en su defensa como propio. Sin embargo, sólo la defensa de la programación y unidad didáctica serán verdaderamente convincentes cuando ambos materiales hayan sido creados por el opositor que los defenderá en la oposición. En CEDAM, proporcionamos al opositor las herramientas necesarias para la elaboración de la programación y de las unidades didácticas y le guiamos en el proceso facilitándole materiales complementarios de gran utilidad, realizando correcciones periódicas, practicando su defensa,…

 

Con esta prueba se da por concluida la fase de oposición, que como ya hemos anunciado antes formará el 60% de la calificación final del proceso.

El restante 40% corresponde a la fase de concurso. En ella se valora: la experiencia previa, formación en cursos homologados,… Debido a la alta importancia de esta fase en la oposición, será algo muy importante a tener en cuenta mientras dure la preparación.  

 

INFLUENCIA DE LA MÚSICA DE ANTON WEBERN EN LAS VANGUARDIAS

Valorar las consecuencias artísticas, filosóficas, sociológicas o de cualquier otra índole que se derivan de la obra artística de un creador resulta siempre una tarea compleja, cuando no imposible. Y es que el arte despliega su inmanencia a través de las  infinitas miradas de cuantos se aproximan a él, provocando resonancias donde ni tan siquiera el propio creador pudo llegar a imaginar. Si además tenemos la pretensión de traducir en palabras alguna de estas experiencias, la misión se torna aún más difícil. El arte, por suerte, desborda todo intento de definición. El arte crea mundos, el lenguaje puede, a lo sumo, narrarlos.

 Pero si, además, la obra a la que nos referimos posee la esencialidad que define a la música de Anton Webern las dificultades se multiplican aún más. La austeridad de su música, la limitación deliberada de los recursos, los infinitos modos como éstos se vinculan entre sí, la forma como se concentra el sonido haciendo de cada instante una aventura sonora, obliga al oyente a extremar su atención en todo momento, otorgando a cada pequeña variación dinámica, a cada matiz tímbrico, a cada respiración, la  mportancia de un gran acontecimiento. Quizás es por esta concisión extrema, donde cada elemento resulta imprescindible, por lo que la música de Webern se resiste a revelar fácilmente sus misterios, pero, quizás, es también gracias a esa esencialidad por lo que muchos músicos han bebido de sus fuentes y aun hoy podemos seguir hablando de ella.

Adorno, en un artículo sobre Anton Webern

, nos recuerda cómo una vez Alban Berg dijo que el tiempo de Webern no llegaría hasta dentro de cien años, añadiendo que entonces la gente tocaría su música tal como hoy lee las poesías de Novalis y de Hölderlin. Es difícil valorar hasta qué punto somos en la actualidad capaces de comprender su música, pues, como dice Adorno “esa lírica extrema aparece siempre, de modo necesario, como fuera de tiempo; se halla prietamente envuelta en los cotiledones , de la extrañeza y la incomprensibilidad, los cuales mantienen alejada de ella la luz demasiado prematura, con el fin de que su crecimiento interior no sufra ningún daño.

Podemos consolarnos pensando en el modo en que los Himnos tardíos de Hölderlin se retrajeron frente a los hombres de su época. Así es como se retrae también frente a nosotros la música de Webern: pincha la mano que, demasiado apresurada, intenta tocarla”

 

 Desde luego nadie puede negar que en las últimas décadas se halla realizado un esfuerzo considerable por superar esa “incomprensibilidad” de un modo responsable, a través de la escucha atenta y el análisis detenido de toda la obra weberniana.

Probablemente no podemos aspirar más que a teorías parciales de interpretación, pero, aún así, bien merece la pena seguir la pista a ese mundo sonoro que Webern comenzó a dibujar y que ha servido de punto de partida a corrientes tan aparentemente contrapuestas como el serialismo o la música aleatoria de los años cincuenta del siglo XX.

 

 

 

DEL ESPACIO VIRTUAL A LA UBICUIDAD SONORA

A través del arte de Escher, Ligeti, Rothko y Feldman nos aproximaremos a distintas dimensiones que ligan, y a veces confunden, lo virtual y lo real. Escher, a través de técnicas como la partición periódica de la superficie, y Rothko, con su peculiar empleo de las texturas y el color, crearon espacios virtualmente infinitos donde el espectador puede sumergirse. Por su parte, compositores como Ligeti, con su técnica micropolifónica, y Feldman, con su particular empleo de la repetición y la simetría, han creado espacios sonoros poéticos (=no narrativos) donde una cierta “ubicuidad sonora” invita al oyente a soñar la infinitud.

 

Pequeños artistas del pluriempleo

Los estudiantes de música y de danza tienen una doble jornada escolar: van al colegio o al instituto y además al conservatorio. El sistema educativo les obliga a simultanear sus estudios musicales y artísticos. Una reciente medida les facilitará un poco su carrera.

 

Víctor Pliego de Andrés

 

El pasado 28 de febrero se publicó un Real Decreto por el que se establecen convalidaciones entre las enseñanzas profesionales de Música y de Danza y algunas asignaturas de Secundaria y de Bachillerato. La norma también se refiere afecta a los deportistas de alto nivel, cuya actividad de entrenamiento es análoga a la de los bailarines y músicos, que deben practicar a diario.

 

Para conseguir buenos resultados como instrumentista o bailarín, es conveniente empezar a estudiar desde temprana edad. Los niños no solo aprenden mejor y más rápidamente, sino que además pueden desarrollar sus reflejos y su anatomía durante el crecimiento. Hay casos, excepcionales, de vocaciones tardías, y también existen especialidades distintas a la interpretación que se pueden abordar a otras edades (pedagogía, investigación, creación…). Pero, para músicos y bailarines, la iniciación profesional se desarrolla, por lo general, desde la infancia, colisionando con el modelo general de nuestro sistema educativo y pedagógico.

 

Los estudiantes de música y danza tienen que hacer un doble esfuerzo para asistir a sus clases de Primaria o Secundaria por las mañanas, y a las del conservatorio por las tardes. A sus muchas horas lectivas han de sumarse las que invierten en desplazamientos, en hacer los deberes o en el estudio diario que la formación artística exige. El esfuerzo es grande para los niños y también para sus familias, que asumen un gran protagonismo y son quienes animan a los pequeños a emprender este difícil camino. Como proceden de un entorno cultural alto y reciben una especial atención, estos niños suelen ser magníficos estudiantes, trabajadores, responsables y perfeccionistas.

 

Secundaria aligerada

 

El primer curso del grado profesional del conservatorio será convalidado por la asignatura de Música de los tres primeros cursos de Secundaria, y el segundo curso del grado profesional, por el cuarto de Secundaria. De ese modo se pretende aligerar la carga escolar de este colectivo tan sacrificado, pero el aligeramiento es algo escaso: apenas supone unas horas dentro de una etapa que comprende unos ocho años de vida escolar. Además, los estudiantes de conservatorio no tienen la más mínima dificultad en cursar la asignatura de Música de Secundaria, puesto que es una materia que les gusta y que conocen bien. Los contenidos, aunque afines, no son los mismos en los conservatorios que en los institutos de Secundaria. Mientras que en los primeros el enfoque es muy técnico y “clásico”, en los segundos la música adopta una perspectiva más humanística y abierta, con incursiones en estilos y géneros más variados. La Música es la asignatura que más les puede interesar y convenir a los estudiantes de conservatorio pero, puestos a aligerar, el Gobierno ha considerado que lo mejor es cortar por la parte “blanda” y más coincidente del currículo.

 

Las convalidaciones plantean algunas cuestiones organizativas que aún están por resolverse: ¿Qué hacer con los estudiantes durante las correspondientes horas dedicadas a la materia convalidada? ¿Mandarlos a la Biblioteca? ¿Mantenerlos en el aula con los demás? Me temo, y esto es una opinión personal, que la mayoría de los posibles beneficiarios preferirán cursar su asignatura normal y brillantemente, como suelen hacer, para ahorrarse trámites y complicaciones innecesarias. Habrá que ver cómo se organizan los horarios y grupos en los centros de enseñanza secundaria, para que la propuesta sea atractiva.

 

A ello hemos de agregar que, para darse la convalidación inicial, los candidatos deben haber aprobado antes el primer curso profesional de conservatorio. Según el esquema que se deduce del actual sistema educativo, en el mejor de los casos el primer curso de grado profesional de conservatorio coincidiría con el primero de Secundaria, y así sucesivamente, de modo que en primero solo podrán beneficiarse los estudiantes de música y danza que vayan adelantados. Hay algunos casos, pero no muchos, puesto que las normas de ingreso en los conservatorios suelen señalar desde el grado elemental unas edades mínimas, y la admisión en los mismos también depende de otros factores circunstanciales, como el número de plazas vacantes que se oferten cada año.

 

Beneficios y abandonos

 

El Ministerio de Educación ha anunciado en nota de prensa que esta medida beneficiará a 40.000 estudiantes. Varios medios de comunicación medios la han repetido sin analizarla. Esta cifra es el total de estudiantes que actualmente están matriculados en los seis cursos que constituyen el grado profesional, así que, para empezar, deberíamos reducir la cifra a la tercera parte, correspondiente a los que cursan el primer y segundo curso. Además habría que conocer si lo están haciendo antes que primero de Secundaria o no. Desde el año 2001 existe una disposición parecida que ahora parece haberse olvidado. Hubiera sido interesante conocer cuál ha sido la repercusión real de este antecedente y cuántos estudiantes se están beneficiando ya de é. Conocer la realidad y el pasado inmediato es fundamental para planificar adecuadamente el futuro, puesto que de la experiencia hay mucho que aprender.

 

El Ministerio de Educación ha subrayado que con esta medida pretende frenar el abandono escolar que se advierte en los conservatorios profesionales, donde un tercio de los jóvenes abandona antes de terminar. No cabe duda de que estas deserciones se derivan de la sobrecarga escolar, pero esta no es esta la única causa. También habría que considerar la ausencia de Departamentos de Psicología y Orientación en los conservatorios, así como la escasa renovación pedagógica de sus enseñanzas o su precaria comunicación con el mundo profesional. Hay estudiantes que no continúan los estudios de música y danza porque no pretenden hacer de ellos su profesión; pero también hay muchos otros que están interesados en aspectos profesionales que los conservatorios apenas cubren, como los referidos al rock, jazz y a otras músicas modernas. Para conocer la situación habría que hacer un seguimiento de cuántos estudiantes de música y danza terminan siendo profesionales, hayan cursado o no estudios oficiales.

 

Bachillerato para danzar y tocar

                                                                                         

La novedad más importante respecto a la coordinación entre conservatorios e institutos ha sido la creación del “Bachillerato de Música, Danza y Artes Escénicas”. Esta vía se presenta dentro de la modalidad de “Artes”, que también cuenta con la vía de “Artes Plásticas, Diseño e Imagen”. Existen además otras dos modalidades: “Ciencias y Tecnología” y  “Humanidades y Ciencias Sociales”. El “Bachillerato de Música, Danza y Artes Escénicas” presenta asignaturas de su modalidad que se pueden convalidar por las de los conservatorios, de modo que los aspirantes solo tienen que cursar las cinco materias comunes de Bachillerato (“Ciencias para el mundo contemporáneo”, “Educación física”, “Filosofía y ciudadanía”, “Historia de la filosofía” e “Historia de España”).

 

Este “aligeramiento” será verdaderamente apreciable y se produce de manera recíproca sin impone una sincronía de ambos estudios, puesto que valen igual las materias de los conservatorios en los institutos que al revés. La clave en este caso es que las Administraciones Educativas oferten ampliamente esta vía a través de una red de centros adecuados y de un profesorado cualificado: ¿Quién va a impartir en Bachillerato “Análisis musical”, “Anatomía aplicada a la danza” o “Artes escénicas”? ¿Se ha previsto la inversión que la instauración de esta modalidad requiere? ¿Piensan crear “40.000 puestos escolares” para esta modalidad? No podemos olvidar que la falta de financiación ha hecho fracasar algunas de las reformas educativas más ambiciosas de los últimos años.

 

Avance importante en las enseñanzas artísticas

 

Aunque el Bachillerato solamente comprende los dos últimos cursos de la enseñanza general, la modalidad de “Música, Danza y Artes Escénicas”, su creación supone un gran avance y responde a una vieja demanda del sector. Lo idóneo sería que todos los conservatorios profesionales de Música y Danza se convirtieran en centros integrados de Secundaria, para coordinar horarios, eliminar desplazamientos, unificar instalaciones, rentabilizar recursos y facilitar las cosas a los futuros artistas. Esta posibilidad se abrió hace casi veinte años y ha generado algunas experiencias sumamente satisfactorias que habría que ampliar. Existe una percepción generalizada entre el profesorado de que no hacen falta más leyes y reformas, sino medios y voluntad para llevar a efecto las que ya fueron aprobadas.

 

 

(Publicado el periódico Escuela, el 4 de junio de 2009)

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